Iluminación

De la misma manera que los castillos de arena se derrumban por la acción del agua, del sol y del viento, así nuestras vidas se transforman en un sentido entrópico, hacia la destrucción, la quietud, la infinitud y el silencio, para dar lugar a un nuevo estado, el estado de nirvana, de comunión con el universo, absolutamente irreversible. Esto dijo Gora Vorontsov.

La energía no se conserva. En el proceso de transformación siempre se pierde una parte de la energía, que no va a ningún lado, simplemente se queda ahí, de forma residual, en el espacio oscuro que no somos capaces de ver ni de comprender siquiera. Esto dijo Gora Vorontsov.

Nosotros creemos que la energía ni se transforma ni se destruye, que está siempre ahí y es permanente porque no tenemos capacidad de comprensión acerca de la finitud energética. Creemos que todo tiene está en conexión con el tiempo, y el tiempo es solo un accidente, el residuo de la evolución entrópica del bigbang hacia el bigcrunch. Si para la energía el universo es solo un accidente será también un accidente instantáneo, lo que quiere decir que el estado de energía que nosotros conocemos se corresponde solamente con un momento en el estado real de la energía, que en sí misma puede evolucionar en un sentido o en otro, o que puede simplemente estar, fuera del espacio y del tiempo, sin que nosotros lleguemos a comprender nunca cual puede llegar a ser su verdadera esencia. Esto dijo Gora Vorontsov.

Aunque hubiera otro universo congelado, como el nuestro, navegando en la nada y el silencio absoluto, jamás podríamos saberlo. Esto dijo Gora Vorontsov.


La iluminación de Gora Vorontsov

A finales del año 2235, en la playa de Pamnia, Gora Vorontsov alcanza la iluminación a través del proceso hiparxiológico. Ha pasado cinco años meditando sobre las rocas de la playa, se ha confundido con las medusas, con las hidras y con los organismos más simples que flotan en el mar y ha llegado al conocimiento total y a la comunión con el universo. Es así como ve las cosas, fuera del tiempo y del espacio, que son meros accidentes. Es así como llega a la comprensión del universo, que es el resultado de la expansión de la energía, como un acto singular, único e irreversible. Es así como ve que el inicio del universo es un estado extremadamente caliente, en el que no existía nada que no fuera la energía, que esta era infinita, ilocalizable, inaprehensible, y que no existía ni el antes ni el después, ni lugar alguno como referencia. Todo era caliente, informe, inmenso y al mismo tiempo ínfimo, sin lugar alguno, sin razón alguna. De la misma forma que en el principio de entropía por el cual todo tiende al cero absoluto, el universo también se expande desde la temperatura más alta posible hasta la temperatura más baja posible, y por más que consideremos que este principio lleva al desorden, por el contrario el desarrollo de la entropía supone el estado más ordenado posible de la materia, que es aquel  mediante el cual los átomo y las moléculas se ordenarán de forma simétrica y absoluta a lo largo del universo. Entonces el universo será algo congelado, quieto y muerto, pero perfectamente ordenado y simétrico desde el punto de vista estructural, como los copos de nieve cuando se observan a través del microscopio. En ese momento cesará toda energía, cesará el movimiento y cesará la vida del universo, que quedará congelada en la nada, como un barco a la deriva, sin función ni vida.   
En medio de todo ese proceso, el ser humano no es más que un eslabón en la conversión de la energía en materia inerte, congelada y fría. En ese sentido su misión principal consiste en perpetuar las cosas transformándolas solo según el principio entrópico, en conservar la energía en la medida de lo posible, en dilatar el paso del tiempo lo máximo posible, en facilitar el discurrir armonioso de las cosas, en transmitir el conocimiento que su cerebro genera, que es el más valioso tesoro para un ser humano, en comprender que el sentido de la vida no es poseer cosas sino dejarlas en el mejor estado posible para las generaciones futuras, en conseguir la felicidad mediante actos generosos y de renuncia, y que finalmente debe fundirse con el universo en un acto de generosidad absoluta, con el fin de alcanzar el estado de nirvana, de quietud, de infinitud total.
Mediante este proceso Gora Vorontsov se siente parte de un todo y llega al conocimiento total por medio de la extrapolación atómica. Es así como comprende que el universo es un hecho singular en un momento dado, en medio de la nada.


Básil Gianaclis, monje hiparxiológico y pope de la nueva religión.