Francesc Pujols



Francesc Pujols i Morgades (Barcelona, 11 de agosto de 1882 - Martorell, 13 de febrero de 1962), fue un escritor y filósofo español, fundador de la Hiparxiología.
En el año 1918 publica el 'Concepte General de la Ciència Catalana'. donde presenta la célebre profecía según la cual los catalanes son seres de excepción por el hecho de ser hijos de la tierra de la verdad. Una de sus frases dice, textualmente: Llegará un día en que los catalanes, por el simple hecho de serlo, iremos por el mundo y lo tendremos todo pagado (Arribarà un dia que els catalans, pel sol fet de ser catalans, anirem pel món i ho tindrem tot pagat).
En 1926 publica en dos volúmenes la 'Historia de l'hegemonia catalana en la política espanyola'.
Francesc Pujols crea un sistema filosófico llamado primeramente Sumpèctica o Ciencia de lo Concreto, más tarde Hiparxiologia o Ciencia de la Existencia, y finalmente 'Pantologia' o Ciencia del Todo.
En el año 1931, el escritor Josep Pla dedicó un libro a su pensamiento titulado 'El sistema de Francesc Pujols. Manual d'Hiparxiologia'.

La religión de Francesc Pujols
Cuando la gente dicen que el abajo firmante tiene la pretensión ridícula de fundar una religión, como aquel que no dice nada, tanto los que lo dicen como los que lo escuchan, dejando de lado el efecto cómico y desproporcionado que les pueda hacer, todos piensan en seguida y espontáneamente que, dejando de lado la locura que todo esto pueda transparentar, el fundador mencionado es un místico, un fantástico o un visionario, como todos los fundadores de religiones conocidos hasta ahora, que han tenido que pasar por locos no sólo en el momento de la fundación, sino hasta siglos después, porque desgraciadamente la palabra religión, en lugar de evocar realidad y naturaleza, evoca algo puramente ideal y sobrenatural, como si la religión no pudiera ser la cosa más natural del mundo, mucho más natural que la vida presente, que a pesar de ser real es de las cosas más fantásticas que existen, hasta el punto que si no estuviéramos acostumbrados a verla cada día cuando nos despertamos nos parecería imposible.
La idea de religión, a pesar de estar acostumbrados como decimos a ver cosas tan extrañas y desconcertantes como la vida presente, mueve más la imaginación que el pensamiento, no fijándose que si conocida la vida mortal, la vida eterna se puede desprender de una manera lógica y natural, que no tiene nada de particular, porque quien hace un cesto hace un ciento, y junto a la presente resulta la cosa más sencilla del mundo, porque a los que se extrañan de que haya otra vida nosotros estamos cansados ​​de decirles que lo que nos extraña es que haya esta.
Reconocemos también que los fundadores de religiones hasta ahora han hecho todo lo posible para dar tono fantástico a la religión, clavándosela por el descosido sin mirarlo mucho. Los fundadores de religiones tocan más de cabeza en las nubes que de pies en el suelo y eso se tiene que acabar.
El caso del abajo firmante es todo lo contrario. Precisamente la religión de Francesc Pujols es clara y positiva en vez de ser mística y fantástica. Empieza por ir con pies de plomo y con los pasos contados. La religión de Francesc Pujols es puramente científica y no tiene ninguna pretensión de ser inspirada por ningún poder sobrenatural y del otro mundo. Al contrario es nacida de la ciencia y de nada más que la ciencia, y aún no de la ciencia hipotética, que para descubrir inventa, sino de la ciencia de observación y experiencia. Si algo hay contrario a la fantasía por su realismo crudo y desnudo, es precisamente la religión del abajo firmante, o religión catalana y catalanista como él dice, justamente por este realismo que la caracteriza. La religión de Francesc Pujols no es un invento, sino lo contrario, un sencillo descubrimiento.
La religión de Francesc Pujols no es venida del cielo como las otras, sino que tiene su primer arranque en la tierra, acogida como un fruto maduro del árbol de la Ciencia. La religión de Francesc Pujols no es buscada, es encontrada. Es la hija de los tiempos científicos y no de los tiempos mitológicos como sus hermanas.
La religión de Francesc Pujols es hija natural y legítima de los estudios científicos que estudian serenamente la existencia conocida, ha encontrado leyes que se deducen de las relaciones más generales de los elementos que componen esta existencia, que resultan, fijaos en ella bien, ser leyes que hacen referencia a la religión y dan soluciones que ninguna fantasía, por grande que hubiera sido, no habría podido dar nunca: Deben saber los amigos y todo el mundo que aún observe un interés religioso, que la intención de Francesc Pujols no era de fundar ninguna religión. Era como decíamos, hacer ciencia a base de paciencia. Era, como dice él mismo muchas veces, aplicar a la filosofía, que es la ciencia universal, que se ocupa del conocimiento general de la existencia, los métodos positivos de las ciencias particulares que han triunfado positivamente en la historia de la cultura humana.
La filosofía, siendo la mayor de todas las ciencias, era la única que cuando las otras más modestas y puestas a la razón, ya habían dado pruebas ciertas de su validez efectiva, aunque empleaba los métodos hipotéticos y apriorísticos de las ciencias que por haber querido empezar por conocer las esencias olvidaban las relaciones de los elementos estudiadas, observables y experimentables, que son, como todos saben, las bases de los conocimientos
positivos que poseemos. La filosofía hacía como si la astronomía, en lugar de empezar como ha hecho, para estudiar las relaciones de los astros y de los sistemas siderales, hubiera querido empezar por conocer la esencia total del universo.
Cuando el abajo firmante mediante la Hiparxiologia, al llevar el método de la observación y la experiencia al estudio de toda la existencia conocida, se ha encontrado con resultados que dan luz fija respecto del problema religioso, fue cuando se declaró fundador de religiones, porque vio que podía fundar una propia tipo catalán, porque no sólo no es un místico de aquellos que se pican el pecho y con los ojos bajos poniéndolos en blanco de vez en cuando como mirando al cielo que los ilumina, sino que es todo lo contrario. No hace fantasía, va contra la fantasía. La religión de Pujols no nace del misterio, va contra el misterio. Si las otras religiones se basan en el misterio,  la religión de Francesc Pujols se basa precisamente en todo lo que ya no es misterio, es decir en todo aquello que la ciencia ha podido arrebatar al misterio que nos envuelve. No es que Francesc Pujols deje de reconocer la existencia esencial del misterio que vive esencia desconocida de la existencia conocida, sino que en esto que él ha podido llegar a conocer estudiando las relaciones de los componentes de esta misma existencia conocida, como ya hemos dicho que hacía, hay suficientes datos para inmunizar el misterio, es decir, con esto que la Hiparxiologia da, ya es suficiente para decir que el misterio que queda por conocer, a pesar de ser inmenso y que quizá quedará así por siempre en todo o en parte, no nos tiene que asustar porque en vez de ser la amenaza espiritual y material que constituye la base de todas las religiones fundadas en la moral y el miedo, se presenta como una garantía de que
no constituye ningún tipo de peligro ni espiritual ni material, con una gota de ciencia ha sido suficiente para dar una inyección de inocuidad al famoso misterio al que no se había nunca cambiado aguja de la jeringa científica.
El misterio que nos daba tanto miedo resulta ser más manso que un cordero. Mucho más manso que la vida conocida, que como sabemos es una fiera salvaje indomable. La parte espantosa del misterio reside precisamente en la parte de la vida presente que es una vida de paso afortunadamente. El misterio que queda detrás de esta vida, que puede ser deducido mediante la Hiparxiologia, es de una serenidad infinita. Es el consuelo más grande que podemos tener contra las contrariedades de la vida actual y mortal. Es más serena la vida eterna que esta vida, que a pesar de ser corta aún resulta larga por las molestias que ocasiona. Si hasta ahora las religiones tenían por base el temor, ahora tendrán por base la garantía de que no hay que temer nada.  De esta vida tormentosa se deduce una vida eternamente tranquila.
El misterio, pues, no sólo no es lo que informa la religión de Francesc Pujols, sino que esta religión, salida de los estudios, no de la universidad, sino de la escuela de la libertad, es la que informa el misterio. No es el misterio que viste la religión, sino la religión la que viste el misterio. Por inmenso que suponemos el misterio que nos vuelta, la religión ya no forma parte de este misterio. Mediante la ciencia el mundo religioso se ha emancipado del fondo infinito
y eterno del misterio. La religión, como otros problemas humanos, ha entrado en la mayoría de edad. La religión pasa de mitología a Hiparxiologia. Pasa de fe a certeza, y además explica claramente la causa de la fe y el porqué tenemos fe antes de conocer plenamente, incorporándola a los tesoros de la ciencia. En la religión de Francesc Pujols, no habrá creyentes. Sólo habrá convencidos. Los que creían que la concepción científica mataría la concepción religiosa estaban muy equivocados. No sólo es el único fundamento sólido, sino que resultará su salvadora. Mientras la ciencia progresaba, la religión iba atrás hasta constituir una atrofia de la parte más elevada de la visión humana que habría acabado en una parálisis general progresiva que debería haber sido la muerte de la religión entre los hombres, que al verla desacreditada por la fantasía que la quería sostener, habrían ido desertando. La religión antes de la Hiparxiologia estaba como la medicina antes de la microbiología, como la astronomía antes de Copérnico, como la geografía antes de Colón y como la zoología, antes del transformismo.

En estas condiciones, pues, Francesc Pujols, aunque sea pasando por loco como todos los que se dedican a estos asuntos, no tendría inconveniente en ponerse en las tarjetas: Francesc Pujols, fundador de religiones.
FRANCESC PUJOLS
(Mirador, 05 de abril 1934).

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