Básil Gianaclis

BÁSIL Aloisius Gianaclis Lorenzo


Básil Aloisius Gianaclis Lorenzo nace en el año 185 (1961), dos años despues que Gora Vorontsov.
De una adinerada familia de Nemoville, es un desclasado que debería pertenecer al clan de los conservadores o de los cientifistas, pero que nunca se ha interesado por formar parte de estos grupos.
Su madre Jenny Lorenzo se había casado con Néstor Gianaclis Guarino, un  vendedor de pañuelos y aventurero de origen egipcio. Al parecer es descendiente de Roberto Guarino, socio de Silverio Favio, que se escapa con la fortuna de ambos, un tesoro formado por una cantidad enorme de diamantes y gemas, que se lleva consigo a Nemoville. Néstor viaja a Nemoville con intención de recuperar ese tesoro, pero se encuentra que la familia de Silverio Favio no sabe nada de esto. Se casa con Jenny y tres años después desaparece, sin que se vuelva a saber de él.
Tras la muerte de su madre el niño queda al cargo de tía Aurita, mujer de carácter rígido, que vive en un chalet en la parte alta de la ciudad.
En ese ambiente no se siente a gusto y en  el año 203 (1979), con 17 años, marcha a estudiar a París. Allí conoce a la que será su mujer Eloise Hebuterne, que muere trágicamente en un accidente, cerca de Cherburgo. Acosado por los padres de ella y perseguido por la policía decide regresar a Nemoville.
En el año 216 (1992) Básil Gianaclis regresa a la ciudad después de 13 años, tiene por tanto 31. Le sucede todo lo de LA SUERTE DE BÁSIL. Se enamora de Vanina Vanini.
En el año 217 (1993) BÁSIL se tiene que quedar a vivir en el hotel Riverside. Expulsado de casa por tía Aurita, heredero de la casa de la calle Rientes todavía no la tiene arreglada y no se puede ir a vivir a ella. Allí conoce a Hugo Prudhomme, el ANONIMO CONOCEDOR, que lo nombra gerente del hotel. 
En el año 218 (1994) Básil gianaclis se construye una casa en las afueras de la ciudad. Le ocurre lo de la segunda aventura, conoce a una chica iraní que se llama Madú. Su marido es contrabandista. El criado de Básil, Kolomán, es policía. Todos mueren, pero a Básil no lo pueden acusar de nada. Se queda solo en casa, con la chica, pero esta es un tanto extraña.
Su segunda novela se titula MADOU, MADOU, y narra como conoció a su mujer.
Su tercera novela TENER O NO TENER, una novela de espionaje en la costa, con un naturalista, el anónimo conocedor y algo más

En el año 223 (1999)  Básil y Madou tienen una crisis. Básil tiene 38 años y se afilia a las juventudes del Ejército libre de Nemoville.
En el año 224 (2000) Básil y Madou se separan. Básil tiene 39 años.
En el año 225 (2001) Gora Vorontsov, el vagabundo, llega al Hotel Riverside. Básil Gianaclis le da la maleta que tenía Kalús en su habitación. Gora Vorontsov vive en el Hotel Riverside. Como heredero político de Kalús, debe ser nombrado Gobernador de Nemoville-Oeste y dueño del Hotel. En NOVIEMBRE se produce un golpe de estado en Nemoville. Los soldados de Taakini y de la Generala intentan detenerlo, pero él se escapa por los túneles que hay bajo el hotel.
En el año 227 (2003) Básil tiene 42 años. Se organiza un ejército bajo el mando de Gora Vorontsov, que es nombrado General, y se inicia la expedición al norte.
(Básil Gianaclis entre otros oficiales del ejército de Nemoville, cuarto por la derecha, hacia el fondo, con el pelo rapado)
Básil Gianaclis va entre la tropa. Gora Vorontsov parte con su ejército de 20.000, 16.000 y 20.000 Titiriteros para Ultima. Suceso de Virenia: Gora intenta ver a Faith, aparentemente recluida en un convento. Cuando al fin lo consigue, ve que no es ella.
En NOVIEMBRE ve llegar a Faith, que aparece con sus hijos en la oscuridad. Llueve. El la reconoce. Ella le habla como si no supiese quien es.
En el año 228 (2004) se produce la batalla del monte Zulueta, en la que el coronel Taakini vence a las tropas de Gora. Gora Vorontsov , con unos cuantos de Nemoville, entre ellos está Jeff gold, también Básil Gianaclis, emprende el camino de Oliphant Castle.

No puede llegar a Oliphant Castle porque está ocupada por el general Owen.
Encarga a Básil que vaya a negociar con Owen. Básil queda prisionero de Owen, con sus soldados, que también se han pasado al bando enemigo. 
En el año 2229 se descubre que el ejército de Owen es inexistente y se negocia la retirada.
Finalmente en el año 2230  el ejercito de Gora asalta y saquea el palacio de Oliphant Castle. Gora pasea por sus salas, sin asomo de nostalgia. Es el momento que Básil Gianaclis escoge para regresar a Nemoville.

En el año 2231 Básil regresa a Oliphant Castle convertido en comandante. Negocia con Gora Vorontsov y se trae de nuevo a Nemoville el manuscrito de las memorias del General.
En el año 2232 Básil Gianaclis viaja a Sicilia.
En el año 2233 Básil Gianaclis viaja a Holanda.
En el año 2234 Básil Gianaclis inicia un viaje para conocer las propiedades de Gora Vorontsov y crear una fundación para la promoción de la nueva religión, la hiparxiología. Viaja a Alemania, donde se encuentra con los primos Friedrich y Annette. Allí posee únicamente acciones de empresas, que vende e ingresa el dinero en un banco. 
En el año 2235 Básil Gianaclis viaja a Londres, una casa en Shaftesbury. A Bruselas, negocios, bufete de abogados, Amsterdam, diamantes. La India y a Nepal, proveedores de esmeraldas y rubís, donde se encuentra con los lugares que visitó Tintín. 
Es el año de la iluminación: La iluminación de gora vorontsov.
Básil Gianaclis viaja también al Egipto de los faraones, empresa de pañuelos de algodón, fábrica textil de prendas finas de algodón.
En el año 2236 Básil Gianaclis viaja a Noruega, empresa conservera en ruinas en Bergen, donde ve las montañas que son gemelas de las de Isla Crisoelephantine. Viaja a Istambul, una empresa de joyería, importación de piedras preciosas, y diamantes. 
En el año 2237, el 16 de mayo, se crea el GORA VORONTSOV INSTITUTE (GVI), del que Básil Gianaclis es nombrado Director. 
Al acto asistieron Vanina Vanini, Jeff Gold y Pit the Clin, Edesio y Santos. También asistieron, llegados de lejanas tierras, el general Owen, su esposa la señora Faith, acompañada de sus tres hijos: Jonás Fantim, Maria LLuna y Kardam, así como Friedrich y Annette von Büllow, que viajaron desde Alemania. Tras los discursos de rigor se celebró un banquete de gala en los jardines que rodean al edificio, dándose por finalizado a media tarde, en medio de una lluvia torrencial que dispersó a los asistentes, que abandonaron el lugar por diversos medios.
El 7-7-2237 viaja a Austria. Visita Insbruck, Saltzburgo, Newschwanstein, y Munnich.
El 19-8-2237 viaja a Malta, donde se instala definitivamente, en la calle de Santa Úrsula. La Valeta-Malta-35° 53.885', 14° 30.989'




















Año 230, la batalla de Oliphant Castle.



Aquel  jueves, 31 de agosto del año 230, con cuarenta y tres años cumplidos, me encontraba junto a los acantilados de Pamnia, con mi casco de acero y mi uniforme verde hecho trizas, al mando de casi mil hombres desmoralizados y jadeantes, después de haber cruzado la isla de sur a norte en duras jornadas de marcha, de haber luchado en las Montañas del Horizonte contra las tropas del Coronel Taakini y contra la reina Aracné,  después de haber sobrevivido a la terrible batalla del monte Zulueta y haber conquistado el Ducado de Pamnia en dura lid contra el ejército del escurridizo Owen, después de arrastrarnos por las apestosas ciénagas de la costa norte, después de haber luchado contra los mosquitos, contra las enfermedades y contra el desaliento con la misma determinación con que lo habíamos hecho contra nuestro invisible enemigo.
Tras casi dos años de desalentadora espera, ya nadie creía que pudiésemos vencer a aquel ejército fantasmal que nos acosaba de contínuo, que aparecía y desaparecía en los más insospechados lugares y contra el que nunca podíamos entablar combate.
Aquel día de agosto, a las 11 de la mañana,  Gora Vorontsov salió de la tienda de campaña situada en las proximidades de la cisterna que abastecía al palacio.
—Haga venir a Jeff —dijo.
—Jeff ya no está con nosotros, mi general —respondió el cabo, cuadrándose de mala gana.
Su amigo Jeff Gold ya no estaba allí para ayudarle, y tampoco Pit the Clin, el pintor áulico, que se había marchado el año anterior sin siquiera despedirse.
 En aquel momento Gora Vorontsov necesitaba tomar una decisión y acabar con aquella tregua que amenazaba con quebrar los nervios de sus hombres, y los míos también.
Gora estaba enfermo, se sentía a punto de morir, pero necesitaba buscar un plan para emprender el camino del palacio, que estaba a poco menos de un kilómetro, casi al alcance de la vista, rodeado de un espeso bosque y ocupado por aquel maldito tipo llamado Owen.
Teníamos a nuestras espaldas el camino hacia el pueblo, a nuestra derecha un paraje agreste, el mar abierto y un acantilado cortado a pico, con las olas rugiendo al fondo del abismo.
Yo tomé el camino que se dirigía por entre los resecos troncos de brezo hasta unas ruinas de estilo egipcio, rodeadas de palmeras, pero Gora Vorontsov se dirigió hacia los acantilados. Volví sobre mis pasos y seguí al general. Desde lo alto se podía ver la estrecha franja de playa y la desembocadura del río, donde habíamos pasado tantas jornadas sin sentido, simplemente esperando una orden o un ataque del enemigo, que finalmente nunca se producía.   
Gora estuvo caminando al borde del precipicio por espacio de más de una hora, dando vueltas, intentando sentarse, haciendo ademán de querer bajar por algún punto y tropezando varias veces, a punto de caer al vacío.
Cuando parecía más calmado me acerqué y vi como contemplaba las olas que rompían contra las rocas.
—Mi general, los hombres están aguardando. No recibimos señales del enemigo. ¿Qué hacemos?
—¿Qué hacer, me preguntas? ¿Qué hacer? —dijo, con ojos extraviados—Morir, solo me queda morir. Y ha de ser aquí, frente a este mar que nunca he podido cruzar, que me mantiene prisionero a esta isla y a esa maldita “Moira” que me atenaza, que estuvo conmigo hace unos días, que me acompañó de noche en mi tienda, que me susurró al oído… y luego gritó de manera inmisericorde.
—No era una bruja, era Faith, de la tribu de los Titiriteros, que estuvo negociando con usted.
—Sí, lo sé —dijo—. Es una pérfida que lo único que quiere es salvar al padre de sus hijos, a ese Owen que se oculta en el bosque, entre las ruinas del palacio. ¿Dónde está ahora?
—Se ha ido, probablemente ha vuelto a su tierra, en Última.
—No, yo sé donde está, está con él. ¡Está con Owen en ese palacio maldito! —dijo Gora, volviéndose con determinación hacia el lugar donde se encontraban las tropas —. ¡Da la orden de asalto, dá la orden de asalto! —repitió con vehemencia, casi gritando.
Llegó junto a los dos cañones y mandó disparar sobre el palacio.
—¡Sin tregua, disparad sin tregua!
Después volvió a su tienda y ordenó al oficial de comunicaciones que enviase un mensaje anunciando el ataque a Rocadur el Negro, que se encontraba con sus tropas al oeste del palacio, impidiendo la retirada de Owen.
Los cañones atronaron el aire durante casi dos horas. Sobre las copas de los árboles surgieron nubes de polvo y astillas que el viento traía sobre nuestras líneas. Un olor acre, a madera quemada y a podredumbre nos llegaba a ráfagas por entre la maleza, pero no se oyó ni un disparo, ni un lamento al otro lado. Finalmente, cuando los cañones cesaron, di la orden de avanzar fusil en ristre.
Gora Vorontsov se acercó a nuestra posición y se situó a mi lado, con una extraña determinación en la mirada.
—¿Sabes lo que me dijo? Que yo no significaba nada en su vida, que Anselmo sí y también Kalús, pero que yo no. Yo, yo, no significaba nada en su vida…
Avanzamos en silencio entre la espesura, sobre un suave tapiz de hierba hasta un templete que había caído por tierra, situado en un pequeño altozano. Aún se podía ver en algunas de aquellas piedras el color azul celeste y las estrellas de purpurina que adornaban la bóveda. 
Desde aquel lugar se divisaba una parte del palacio convertida en escombros, sobre los que asomaban las bocas de algunas metralletas y varios armazones de hierro cuya utilidad nos resultaba totalmente imcomprensible.
Nos echamos a tierra, esperando a que todo el batallón se situase en las proximidades.
—Es una locura atacar, nos machacarán —dije, temiendo que no aceptase mi opinión. 
—Sí—dijo Gora Vorontsov, quitándose la gorra cilíndrica y descubriendo la herida cubierta por el queratinoso accesorio mecánico—. Es mi última locura. Pero debemos hacerla… para acabar con esto de una vez por todas.
“Días de guerra” por Básil Gianaclis, Oliphant Castle. Año 230.

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