domingo, 14 de febrero de 2016

Los escoceses en Galicia y el mito de Hércules


Hay una tendencia creciente a creer que los pueblos Escitas, que habitaron la región del Ponto en fechas anteriores a la llegada de los romanos, son los antepasados de los actuales escoceses. Esto se relaciona con el poblamiento celta de la península, que tuvo lugar entre los años 700 y O a.C., coincidente también con la cultura del hierro, representativa de este pueblo.

Pero si bien la historiografía más habitual nos dice que los celtas llegaron a la península atravesando los Pirineos, lo que supondría que se habrían enfrentado a los Vascos en el oeste, y a los pobladores de la región catalana por el este, de lo cual no hay ninguna evidencia, lo más posible es que el poblamiento celta de la península haya tenido lugar por mar y sobre todo a través del Mediterráneo.

Esto se acomoda muy bien con la historia del pueblo escocés, que tanto tiene que ver con nuestra tierra, Galicia.

Si seguimos la mitología expresada en el Leabhar Gabhála  ‘libro de las invasiones’ existen dos reyes míticos de la tradición galesa, galo-irlandesa y escocesa. Uno de ellos es el llamado Nél, contemporáneo de Moisés en Egipto (siglos XIV o XIII), y otro es Golamh es llamado en España Mil de Spaan, poblador y gobernador del reino de Brigantia en A Coruña (Crunna).

Gollamh es contemporáneo del faraón Nectanebus, por tanto su existencia es en torno a los años 360—342 a.C. Según su leyenda Nectanebus era el padre de Scota, la princesa egipcia que  dio nombre a los escoceses.

Si bien no podemos dar mucho crédito a las noticias en sí, y tampoco a los nombres de los héroes, puesto que se repiten a lo largo de la historia, si debemos tener en cuenta los cambios y migraciones a lo largo de los relatos, pues estos sí que tienen que ver con movimientos reales de las poblaciones.

Una versión de estos movimientos, esta vez sacada de fuentes históricas, dice que en el siglo VI a.C. Idantirso, Rey de los escitas, se vio obligado a dejar su tierra, la Escitia Mayor, ante la invasión de Darío, hijo de Histaspes, Rey de Persia. Ante la proximidad de los invasores a los lugares donde se encontraban los sepulcros de sus padres, Idantirso envió a Darío un pájaro, un ratón, una rata y cinco flechas, dándole a entender que si los persas no echaban a volar como las aves, se escondían en la tierra como los ratones, o en el agua como las ranas, morirían heridos por los escitas.

Según Estrabón, Idantirso marchó sobre Asia, saqueó Nínive, la capital de Asiria, y más tarde se alió con esta potencia con el propósito de derrotar a Media, Babilonia y otras naciones. Sus incursiones llegaron incluso hasta el norte de Egipto. El hecho de que la ciudad de Bet-san, en el noreste de Israel, recibiera más tarde el nombre de Escitópolis pudiera indicar que por algún tiempo estuvo bajo dominación escita (1 Samuel 31:11, 12).

Esto nos lleva a pensar que los Escotos, los descendientes de Scota y de Golamh (llamado en España Mil de Spaan) se instalaron en el noroeste peninsular en una época claramente posterior al año 342 a.C.

Esto nos lleva a la segunda de las hipótesis, que algunos historiadores han señalado de que los pobladores del noroeste de la península ibérica se habían asentado primero en el sur de la península, en territorios asimilados con la llamada cultura Tartésica y el mítico rey Argantonios, aunque en época posterior a la desaparición de este reino.

En la descripción de Estrabón de la península se dice claramente que había una población de celtici al sur del río tajo, en loa actual portugal. Al mismo tiempo señala que en el noroeste existía el reino de los Artabri, claramente situado entre las rías bajas y la ría de Betanzos (Brigantium), donde finalmente acaban asentándose los Artabros, probablemente para huir de los piratas y las incursiones por mar.

Lo cierto es que los Escotos fundaron un reino en torno al puerto de A Coruña, antiguamente denominado Brigantium, tierra de Breogán.

Todo esto ya se ha demostrado de forma feaciente a través de múltiples estudios. Y es ahí donde se rastrea la parte más interesante de este estudio, la conexión de la historia de los Escoceses con la figura de Hércules en la mitología griega y se constata que no es por casualidad que fuera este quien
pusiera nombre a la torre que aún subsiste en la ciudad de A Coruña.

Dícese en las Crónicas de Alfonso X el Sabio que el sobrino de Hércules, Espan, pobló y determinó el faro que empezara Hércules en el cabo de A Coruña (Crunna).

Curiosamente el mito de Hércules también tiene algo que ver con los Escitas, con los Fenicios y con el posible poblamiento del Noroeste peninsular.

Existe un Hércules de origen griego-escita que nació en Anatolia. También los jefes o reyes escoceses Nél y Gollamh (Mil) son de origen anatolio.

Si analizamos la historia de Hercules vemos como su relación con España es muy extensa.

En las Crónicas de Alfonso X se dice que Hércules desembarcó en el sur de la península fundando el asentamiento de Cádiz. Es notable comprobar el enorme parecido geográfico entre A Coruña y Cádiz, que todo el mundo puede ver.

También se le atribuye en este mismo documento la fundación de la ciudad de Crunna (Coruña) en un lugar deshabitado de Galicia.

En el Leabbar Gabhála se dice que Golamh viaja en barco desde Africa y desembarca en el sur de la península, fundando un asentamiento.

En las crónicas de Alfonso X se dice que el sobrino de Hércules, Espan (España) pobló y determinó el faro que empezara Hércules en el cabo de Crunna.

Hércules recibe su nombre del lenguaje griego Her-cleos (batallador, guerrero alabado). Se dice que Hércules es de origen griego-escita y que nació en Anatolia.

Mientras tanto en el Leabbar Gabhála se dice que Golamh es llamado en España Mil de Spann, poblador y gobernador del reino de Brigantia, en Crunna. También se dice que tanto Nel como Gollamh (Mil) son de origen griego-escita, de Anatolia o de su entorno.

Todas estas coincidencias nos llevan a pensar que Hércules es la mitificación por parte de los griegos de la figura del caudillo Escita y por tanto, del caudillo Escocés Gollamh.
Hércules en el jardín de las Hespérides

Otro caso es la figura de Breogán, Bregant o Brath.

El libro de las invasiones nos dice que Mil de España (Los hijos de Mil conquistaron Irlanda) era hijo  de Bil, nieto de Brig, bisnieto de Nemh, tataranieto de Dátho y tataratataranieto de Bregant (Breogán) rey de los Artabros.

Es así como se pued establecer una geonealogía que nos lleva de:
Nél, contemporáneo de Moisés (siglos XIV o XIII)
Idantirso, deja su tierra, la Escitia Mayor, VI a.C.
Gollamh, años 360—342 a.C., casado con Escota en Egipto.
Hércules y Espan fundan el faro de Hércules (mit. griega)
Breogán, Bregant o Brath (rey de los ártabros).
Mil, conquistador de Irlanda (cuarta edad del mundo) que aunque algunos atribuyen a la época del Rey David de la Biblia (en torno al año 1000 a.C.) también puede referirse al año 4 de nuestra era.

Esta última fecha sería definitiva para aclarar que fue en esa época cuando posiblemente tomasen la decisión de migrar a Irlanda y la razón esté en la aparición de los romanos en el noroeste peninsular (Año 24 a.C.)

Viene a cuento aquí recordar que los Escitas (Escotos), en el Ponto, se habían enfrentado a los romanos, con desastrosas consecuencias, en el año 75 a. C. y posteriormente con Julio Cesar en el año 47 a.C., así que no tendrían ganas de entablar combate otra vez y se largaron a Irlanda.

JERL

No hay comentarios:

Publicar un comentario